29 de octubre de 2025

29 de octubre de 2025

Xochitl Azpiazu

Lic. en Relaciones Internacionales - Columnista

A un año de Margarita 

Ser la primera mujer en gobernar Morelos no es una medalla, es una carga histórica. Una que no se lleva en la solapa, sino en los hombros. Margarita González Saravia llegó al poder en un momento en que la historia parecía exigir más de lo que la realidad permite. En el mismo tiempo en que México ve a su primera presidenta dirigir la nación, Morelos mira a su primera gobernadora abrirse paso en medio de un escenario que no fue precisamente amable ni en lo político, ni en lo económico, ni en lo social.

El Estado que recibió no estaba en calma: finanzas comprometidas, un tejido social desgastado y un ánimo ciudadano entre la desconfianza y la esperanza. Gobernar desde ahí es, en sí mismo, un acto de resistencia. Pero González Saravia ha demostrado que la política, cuando se ejerce con inteligencia, puede convertirse en el mejor instrumento de reconstrucción.

Lo que ha distinguido este primer año no ha sido el estruendo de los discursos, sino la constancia del diálogo. En un tiempo donde la confrontación parece la norma, ella ha optado por conversar, tender puentes y generar acuerdos. Su relación con los presidentes municipales ha sido, hasta ahora, ejemplo de una coordinación que pocas veces se ha visto en la entidad. Y con el Congreso local, lejos de las disputas que suelen paralizar a los gobiernos, ha mantenido un trato respetuoso, institucional y, sobre todo, funcional.

Su estilo no es de protagonismo ni de imposición. Es el de una política que entiende que gobernar no es gritar más fuerte, sino escuchar mejor. Quizá esa sea la enseñanza más poderosa que deja este primer año: la política de las mujeres, cuando se ejerce con convicción, puede ser profundamente transformadora sin necesidad de estridencias.

González Saravia ha sabido colocarse en el mapa nacional como una figura de equilibrio. Su capacidad para mantener una relación cordial con todos los niveles de gobierno, incluido el federal, ha permitido que Morelos recupere presencia en la agenda nacional. Esa coordinación, tan necesaria como escasa en los últimos años, ha abierto la puerta a inversiones, programas y obras que empiezan a dar señales de recuperación.

A un año de distancia, su gobierno aún enfrenta enormes retos: la inseguridad, la falta de oportunidades para los jóvenes, y el rezago en infraestructura social siguen siendo heridas abiertas. Pero sería injusto no reconocer que Margarita González Saravia ha logrado lo más difícil: devolverle al gobierno un rostro de seriedad y cercanía.

Sin embargo, ser la primera mujer en gobernar Morelos no basta para hablar de un gobierno con perspectiva de género. Esa sigue siendo una deuda visible. Hasta ahora, el hecho de que una mujer encabece el Poder Ejecutivo no se ha traducido en una administración más inclusiva, ni en políticas que transformen de raíz las condiciones de las mujeres en el estado. Y es ahí donde radica el gran reto de su gobierno: pasar de la representación al legado. Porque si bien el simple hecho de ser la primera gobernadora ya la hace merecedora de un lugar en la historia de Morelos, será en sus decisiones y acciones (particularmente en materia de género) donde se escriba si su nombre se inscribe solo en los libros o también, con justicia, en letras de oro.


Murió a los 77 años el Secretario de Gobierno, Juan Salgado Brito. La gobernadora, su gabinete y funcionarios del Estado lamentaron su pérdida.


Síguenos en nuestras redes sociales

Jeerson Joret Vargas López 

Abogado laboralista

7771756239/cinciabogados@gmail.com

El Laboratorio de Gobernanza y Asuntos Públicos de la FDyCS busca ser referente en vinculación académica con la sociedad así como un agente de cambio social y transformar la formación de los politólog@s

Jungla Política es una plataforma de comunicación impulsada por politólogos de la UAEM

SÍGUENOS EN NUESTRAS REDES SOCIALES